¿Tienes solo 24 horas en Helsinki y quieres saber cuál es el itinerario optimizado para recorrer sus calles en ese tiempo? Has dado con el post perfecto para saber cómo organizarte el tiempo que estés en la capital de Finlandia.
Ya sea porque haces una escala en un crucero, un descanso de camino a Laponia, o simplemente quieres conocer la capital finlandesa y tienes un día para ver lo imprescindible (en mi caso vine en ferry desde mi viaje a Tallín), Helsinki es una ciudad muy fácil de visitar en un solo día.
En esta guía te he preparado un itinerario optimizado paso a paso para que aproveches al máximo tu tiempo en Helsinki: desde la famosa Catedral de la ciudad hasta los rincones más curiosos, incluyendo consejos prácticos, y, por supuesto, diciéndote lugares que merecen o no la pena visitar desde mi experiencia.
Plaza del Senado, el lugar perfecto para empezar tu día
La Plaza del Senado es el mejor sitio para comenzar el día en Helsinki por una sencilla razón: es el kilómetro cero de Helsinki y el punto en el que se encuentra todo cerca a su alrededor.
Esta plaza es considerada como una obra de arte neoclásica del Siglo XIX. De hecho, en cuanto entres en la plaza te darás cuenta, debido a su imponente catedral que está presidiéndola sobre unas escaleras, lo que le da un punto de protagonismo espectacular.
En el medio de la plaza podrás ver la Estatua de Alejandro II, un antiguo Zar de Rusia al que los finlandeses le siguen teniendo cariño por ser de los pocos que les dejó cierta autonomía.
Catedral de Helsinki (Tuomiokirkko)
En lo alto de la Plaza del Senado, vas a encontrarte el símbolo más reconocible de Finlandia. Sus cúpulas verdes y su blanco imperial de la fachada dominan la ciudad entera.
La entrada cuesta diferente dependiendo de si es temporada alta o baja, pero calcula unos 10€. En mi opinión, no merece la pena pagar este dinero por entrar, porque aunque no está mal, es demasiado austera.
Antes, la Catedral llevaba el nombre del Zar Nicolás, pero, como he dicho antes, el único Zar del que tienen buen recuerdo es de Alejandro II, por lo que decidieron cambiarle el nombre después de la independencia de 1917.
Catedral ortodoxa Uspenski
A 10 minutos andando de la Plaza del Senado, nos encontramos con una catedral que dista totalmente de la anterior. Si la Catedral Blanca era bastante minimalista y fría, esta tiene una mezcla de colores que saltan mucho a la vista, pues tiene los tejados verdes con cúpulas doradas y sus fachadas son de ladrillo muy rojizo.
Es la iglesia ortodoxa más grande de Europa Occidental, y, sinceramente, ver cómo está asentada en lo alto de la colina es espectacular.
La entrada te costará 5 euros, un precio el cual creo que sí merece la pena pagar. Por dentro tiene una decoración mucho más recargada y digna de ver que la otra catedral en mi opinión.
Sube hasta arriba porque desde ahí hay unas vistas espectaculares al puerto. Es el sitio perfecto para que levantes la cabeza y observes un poco la vida de la ciudad.
Plaza del Mercado (Kauppatori) y el Ayuntamiento
Si quieres ver y sentir el verdadero ambiente de la capital de Finlandia, tienes que venir a la Plaza del Mercado. Está situado junto al pequeño Parque Esplanadi, al cual te recomiendo asomarte, y a muy pocos metros de la Catedral Ortodoxa de la que venimos.
Aquí te encontrarás con el lugar más animado de Helsinki, ya que es un mercado al aire libre en el que hay desde artesanía regional hasta pieles de animales como el reno.
Por supuesto, lo mejor del mercado es su pescado fresco. Venden desde los típicos «muikku», que son pescaditos pequeños, hasta el famoso salmón de la zona.
En esta misma plaza se encuentra el Ayuntamiento de Helsinki, un edificio con un color azul muy elegante y fotogénico, que destaca hasta en los días de niebla invernales como el que estuvimos nosotros.
Justo en el centro de la Plaza del Mercado, verás que se encuentra la Piedra de la Emperatriz. Es un obelisco muy alto de granito rojo con un águila de bronce en la punta.
Esta estatua se hizo para conmemorar la visita de la mujer del Zar Nicolás I (la Emperatriz Alejandra) a Helsinki en el año 1833. Es uno de los monumentos más antiguos que se conservan hoy en día de la ciudad.
Mercado Viejo (Vanha kauppahalli)
El Mercado Viejo está situado en uno de los edificios con más encanto de toda la ciudad. Está muy cerca de la Plaza del Mercado y tiene dos colores principales que son el crema y el rojo, lo que lo hacen súper elegante.
Entrar aquí es algo casi obligatorio, ya que conserva los puestos originales, y puedes ver muchos alimentos frescos de la zona para probar. Puedes comer desde carne de reno hasta las famosas sopas de salmón.
Estación Central de Helsinki
La estación de trenes de Helsinki es un punto muy fotogénico de la ciudad. Inaugurada en 1919, es considerada una de las estaciones con el diseño más curioso del mundo.
Está a unos 15 minutos andando desde nuestro anterior punto, el Mercado Viejo. Como os he dicho antes, merece la pena justo en este trayecto pasar por medio del Parque Esplanadi.
La entrada principal tiene cuatro figuras masculinas (gigantes) que sostienen unas lámparas en sus manos y vigilan a todos los viajeros que van a coger un tren a la estación.
Lo que más me gustó es su torre del reloj con el tejado verde, ya que tiene un diseño rarísimo que nunca había podido ver en otra ciudad.
Teatro Nacional de Finlandia
Sin salirnos de la misma plaza de la estación, nos encontramos con el Teatro Nacional de Finlandia. Es un edificio precioso de piedra gris y unos tejados con forma peculiar.
Fue terminado de construir a principios del Siglo XX, y fue un símbolo muy importante en la independencia del país, puesto que fue el primero en ofrecer obras en el idioma local mientras se estaban produciendo los años de mayor tensión con Rusia por los intentos de independencia.
Iglesia de Piedra (Temppeliaukion Kirkko)
Ahora llegaremos a los dos puntos más alejados del centro en nuestro itinerario, la Iglesia de Piedra y el Parque Sibelius. La Iglesia está a 20 minutillos andando desde el Teatro Nacional.
Es uno de los lugares que hacen que a los viajeros les explote la cabeza. La iglesia de la que estamos hablando está literalmente excavada en un bloque de granito. Debido a esta curiosidad, hoy en día es uno de los lugares más visitados de Finlandia.
Las entradas cuestan 8€ y es un precio razonable teniendo en cuenta el país en el que estamos y lo curiosa que es esta iglesia con respecto a las que estamos acostumbrados a ver.
Parque Sibelius
Andando otros 20 minutos al norte de Helsinki, nos encontramos este gran espacio verde a orillas del Mar Báltico. En principio te debería de dar tiempo a llegar aquí antes de comer, puesto que la mayoría de imprescindibles de la ciudad están muy cerca unos de otros (excepto estos dos últimos).
Si por lo que fuese llegas a un punto en el que vas un poco tarde para ver este sitio y tienes que elegir entre la Isla de Suomenlinna o ver el propio parque, para mí deberías de saltarte este punto, ya que ambas experiencias están en lados opuestos de la ciudad y es mucho más peculiar irte en ferry a la isla.
Su mayor curiosidad son las estatuas que tiene en su interior, como puede ser El Monumento a Sibelius. Es una de las esculturas más fotografiadas del país porque es muy extraña. La obra consiste en 600 tubos de acero, y, cuando hay viento, hacen un sonido muy curioso.
Visitar la Isla de Suomenlinna, lo mejor que ver en Helsinki en 1 día
Como hice yo, lo mejor es reservarte la tarde para visitar la Isla de Suomenlinna, una fortaleza insular que te encantará. Se construyó en el Siglo XVIII para defenderse de los rusos, y en realidad son varias islas interconectadas.
Para llegar hasta aquí, lo más fácil es coger un ferry en la Plaza del Mercado a un precio muy económico. Son unos 20 minutos de viaje, y, si vas en meses de invierno como yo, es absolutamente espectacular. En los meses fríos el agua del mar está helada y vas rompiendo el hielo con el propio ferry. Es de las experiencias más chulas que he vivido en mi vida. Eso sí, en cuanto estás unos minutos fuera te quedas completamente tieso del frío, pero merece la pena.
Una vez en Suomenlinna, podrás caminar por la fortaleza y las murallas, ver varios museos y algunos barcos y submarinos que están de exposición por las costas de las islas. La verdad es que pasar la tarde aquí es un planazo para terminar tu itinerario por Helsinki en un día. Sin ninguna duda fue lo que más me gustó de la capital de Finlandia.
Escapadas desde Helsinki
- Tallin: Una de las ciudades que más me ha gustado de Europa. Es la escapada por excelencia desde Helsinki porque se llega en 2 horas por mar en un ferry en el que no te faltará de nada. Yo hice esta ruta para llegar a Finlandia desde Estonia y está genial.
- Porvoo: Es la escapada más famosa por detrás de Tallin, ya que es una de las pocas ciudades medievales de Finlandia. Tiene unas estampas preciosas con sus casas de madera de colores junto al mar.
