Aquisgrán (o Aachen en alemán) no es una ciudad cualquiera, es un lugar con muchísima carga histórica en Europa, ya que fue la capital del Imperio Carolingio de Carlomagno. Está situada en el oeste de Alemania, muy cerquita de las fronteras con Bélgica y Países Bajos. De hecho, en este post os contaré cómo llegar a la triple frontera entre estos tres países.
Hoy en día, Aquisgrán es un destino sorprendente, ya que además de toda la historia que tiene detrás, conserva muchos de sus monumentos históricos, por lo que tiene un centro histórico precioso, de los más bonitos de Alemania. Además, mucha gente opta por combinar esta ciudad con Monschau, que está a 1 hora de transporte público o a 40 minutos en coche. Este pueblo (Monschau) también merece una visita al 100%, ya que parece sacado de un cuento de hadas.
Si estás preparando una escapada por esta ciudad alemana y quieres aprovechar el tiempo al máximo, aquí te voy a contar la ruta óptima para ver Aquisgrán en 1 día sin perderte nada.
Cómo llegar a Aquisgrán (Aachen)
Aquisgrán es un nudo de comunicaciones buenísimo para poder llegar desde diferentes países del centro de Europa. Se puede llegar en muy pocos minutos, de manera súper fácil desde Países Bajos o Bélgica, y , por supuesto, desde muchas ciudades del oeste de Alemania.
Aquí os digo cómo llegar desde las principales ciudades que Aquisgrán tiene a su alrededor.
Desde Colonia
Colonia es probablemente la ciudad más visitada de esta zona, por lo que también es la ciudad desde la que va a venir más gente a ver Aquisgrán.
Hay trenes con bastante frecuencia (30-50 minutos), por lo que es una muy buena opción para llegar en poco tiempo. Puedes llegar en tren de alta velocidad en 30 minutos o en regional (más barato) en 45 minutos.
También tienes la opción de ir en Flixbus desde Colonia, que es la opción más económica, aunque suelen salir únicamente desde el aeropuerto. El trayecto dura alrededor de 1 hora y 15 minutos.
Si estás haciendo tu ruta con coche de alquiler (o con el tuyo propio), tardarás de una ciudad a otra apenas 1 hora.
Desde Lieja
Lieja, en Bélgica, es la ciudad desde la que antes se llega a Aquisgrán.
En tan solo 20 minutos harás el trayecto de una ciudad a otra en tren de alta velocidad. Si te decantas por un tren regional, tardarás una hora aproximadamente.
La opción más económica es comprar un billete de Flixbus desde Lieja. Este trayecto se cubre en poco más de 1 hora.
En coche, llegarás de una ciudad a otra en apenas 45 minutos, por lo que también es una opción bastante cómoda si prefieres no usar el transporte público.
Desde Maastricht
También se puede llegar muy cómodamente desde el sur de Países Bajos, ya que solamente hay unos 50 minutos en tren desde Maastricht.
Sin embargo, la mejor opción es ir en Flixbus de una ciudad a otra porque es súper barato y hay un trayecto de apenas 30 minutos.
Si decides ir en coche, tardarás unos 30 minutos en ir desde la ciudad holandesa hasta la alemana.
Desde Düsseldorf
Düsseldorf también es una ciudad muy visitada en la zona oeste de Alemania, por lo que mucha gente también decide visitar Aquisgrán desde aquí.
La opción más comoda es ir en tren regional en un trayecto de 1 hora y media, aunque también puedes ir en Flixbus (aunque suele haber una única conexión al día) en poco más de 2 horas.
En coche, el trayecto es mucho más corto, ya que es aproximadamente de una hora.
Qué ver en Aquisgrán en 1 día: Ruta por los imprescindibles
Como el 90% de la gente llega a la estación de trenes de Aquisgrán o alrededores, vamos a comenzar la ruta desde este punto. Además, es una muy buena zona para empezar porque está un pelín alejada del centro, y así nos vamos adentrando en el casco histórico poco a poco.
Marschiertor, la antigua puerta medieval
Nada más salir de la estación de trenes, nos encontramos con Marschiertor. Es una de las dos únicas puertas de la antigua muralla que siguen estando en pie.
Se terminó de construir a principios del Siglo XIV, con un objetivo puramente de defensa de la ciudad. Formaba parte del segundo anillo amurallado que protegía Aquisgrán. Su nombre proviene de que era por donde los soldados salían a marchar para entrenar o ir a la guerra.
Teatro de Aquisgrán
Andando 10 minutos desde Marschiertor, llegamos al bonito edificio que alberga el actual Teatro de Aquisgrán. Por cierto, justo antes de llegar, está el famoso centro comercial Kapuziner Karree, por si quieres hacer unas compras o ir al cine.
Hablando ya del Teatro, es un edificio súper elegante neoclásico que aparenta tener muchos años de vida. Nada más lejos de la realidad, fue bombardeado en la Segunda Guerra Mundial, por lo que se tuvo que reconstruir en los años 50 prácticamente desde 0.
Actualmente, es un espacio totalmente funcional, donde se ofrecen espectáculos como ópera, conciertos u obras de teatro.
Elisenbrunnen, uno de los emblemas de la ciudad
A dos escasos minutos a pie desde el Teatro, se encuentra el Elisenbrunnen, un pabellón neoclásico que es famoso en Aquisgrán por sus fuentes termales de las que sale agua desde hace siglos.
No se recomienda beber del agua aunque sea potable, y tiene ese olor a huevos característico de las aguas termales. El edificio en sí, tiene una apariencia muy señorial, con unas columnas muy bonitas e imponentes.
Además, cruzando el Elisenbrunnen, nos adentramos de lleno en el casco histórico de la ciudad, por lo que podemos decir que es la puerta de entrada al centro de Aquisgrán.
Justo detrás del Elisenbrunnen, se encuentra el Elisengarten, el pulmón verde del centro de la ciudad. Está de camino a la Catedral y, su punto más interesante, es «La Ventana Arquelógica», que son unos cristales por los que se pueden ver las excavaciones que están llevando a cabo a día de hoy para descubrir más cosas del impresionante pasado de Aquisgrán.
Fuente del Dinero
Es una de las fuentes más famosas de la ciudad. Creada en 1976, se encuentra justo al final del Elisengarten, y a unos pasos de la Catedral, por lo que es un sitio que te encontrarás de paso.
Representa el movimiento del dinero a través de diversas figuras de bronce que rodean la propia fuente. Cada figura representa una forma de convivir con el dinero, ya sea la avaricia, la generosidad o la mendicidad. Curiosamente, la gente tira monedas a esta fuente, y hay grupos de personas que pasan a recoger ese dinero para quedárselo.
Catedral de Aquisgrán, la joya de la corona
La Catedral de Aquisgrán, es todo un símbolo en el país. Fue el primer monumento en Alemania en convertirse Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. También tiene el honor de ser una de las catedrales más antiguas de toda Europa, por lo que es sin duda el mayor imprescindible de la ciudad.
De hecho, Carlomagno fue la persona que mandó construir la Catedral antes del año 800. Puedes entrar a la catedral gratuitamente, en la que está su tumba. Sin embargo, si quieres entrar al tesoro, tendrás que pagar una entrada. Lo más importante de aquí es ver el famoso busto de oro.
Por fuera, aparenta ser una Catedral de grandes dimensiones muy bonita. La mejor vista de la Catedral es desde la Plaza Katschhof, ya que puedes ver también el precioso Ayuntamiento de la ciudad del otro lado, y sacar una foto de ambos edificios desde el mismo punto. Por cierto, en esta misma plaza te encontrarás en un lateral con la Fuente de las Marionetas, que tiene figuras de metal con articulaciones móviles.
Ayuntamiento de Aquisgrán, el edificio más bonito
El Ayuntamiento es uno de los imprescindibles que ver en Aquisgrán en 1 día. Es de estilo gótico y barroco y merece dar una vuelta de 360 grados a su alrededor, ya que cada lado es impresionante.
La entrada a su interior cuesta unos 10 euros, en donde lo más importante que ver es el Salón de la Coronación. Aquí se celebraron las ceremonias de coronación de más de 30 reyes alemanes, por lo que es un sitio con una brutal carga histórica. También son muy importantes de ver los frescos del Siglo XIX de Rethel.
Como os comentaba antes, hay que dar sí o sí una vuelta al Ayuntamiento. Las vistas desde la Plaza Katschhof ya son espectaculares, pero lo de la Plaza del Mercado es otro rollo.
Desde la Plaza del Mercado, se encuentra el perfil más famoso del Ayuntamiento. La fachada está decorada con 50 estatuas de emperadores y reyes de Alemania (incluyendo por supuesto a Carlomagno). Es una auténtica pasada de estampa, yo me quedé muy impresionado.
Mercadillos navideños de Aquisgrán si vienes en invierno
Si como fue mi caso, visitas la ciudad en los meses invernales, te encontrarás de lleno con los típicos mercadillos navideños de Alemania.
Como habrás podido ver en alguna de mis fotos, los mercadillos principales están en la Plaza del Mercado y en la Plaza Katschhof. De hecho, en esta última suelen poner un Printen gigante hinchable, por lo que queda una foto del Ayuntamiento muy divertida.
Pero ahora vamos a lo importante. Lo mejor para comer en los mercadillos de Aachen, son, sin duda, los Printen. Son las galletas típicas de la ciudad. Por supuesto, también están siempre presentes las famosísimas salchichas alemanas, que suelen ser las estrellas de la mayoría de los mercados alemanes, y el glühwein, el tradicional vino caliente de la zona del centro de Europa.
La triple frontera, lo más curioso que ver cerca de Aquisgrán
Como Aquisgrán tiene sus monumentos importantes en una zona muy compacta, es posible que como a mí, te sobren unas horillas para completar tu día. Te recomiendo acercarte hasta la triple frontera entre Alemania, Países Bajos y Bélgica.
Lo más fácil, es ir en coche, ya que en 15-20 minutos habrás llegado. También puedes optar por pedir un Uber (nosotros pedimos a la vuelta), o un taxi. Eso sí, probablemente a la vuelta no haya taxis esperándote en la frontera.
Si optas por la opción aventurera, como nosotros hicimos a la ida, hay que ir en bus (suelen ser el 25 o 55) hasta la frontera de Alemania con Vaals (Países Bajos), y caminar desde ahí 2km por bosque (30 minutos) hasta llegar a la triple frontera. Eso sí, tienes que llevar buen calzado porque suele estar lleno de hojas y de barro, aunque el trayecto no es especialmente complicado.
Es el punto perfecto para terminar tu ruta de 1 día por Aquisgrán. Sin duda, es una ciudad que merece mucho la pena visitar en el oeste de Alemania.

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