Si estás de viaje por Bélgica, te estarás preguntando si merece la pena dedicarle unas horas a visitar Lovaina. Te lo adelanto ya: sí, merece la pena, y mucho. En tan solo 20 minutos puedes llegar en transporte público desde la capital, por lo que hacer una escapada a Lovaina desde Bruselas es uno de los mejores planes que puedes organizar.
Lovaina es una ciudad conocida por tener uno de los ayuntamientos más bonitos del mundo, y por ser la ciudad originaria de Stella Artois, la famosísima cerveza belga con más de 600 años de historia.
Aunque es una ciudad que se puede recorrer en pocas horas, especialmente en su casco histórico, aquí te cuento todo lo que ver en Lovaina en 1 día para no perderte nada. Desde su precioso ayuntamiento hasta el mejor paseo que puedes dar en la ciudad, alejándote un tiempo del centro y caminando por los alrededores del Palacio de Arenberg.
Cómo llegar a Lovaina desde Bruselas (y otras ciudades de Bélgica)
Antes de comenzar con la ruta perfecta de 1 día para ver Lovaina, hay que saber la logística para llegar hasta la ciudad. Aquí os escribo cómo llegar de las principales ciudades desde las que suele venir la gente.
Desde Bruselas
Sin duda, la mayoría de la gente viene a Lovaina desde su visita a Bruselas. Es normal, ya que Bruselas es una de las ciudades más visitadas de Bélgica, además de ser la capital del país y de la Unión Europea, por lo que mueve mucho turismo.
En tren, puedes ir de una ciudad a otra en apenas 20 minutos, por lo que estarás en un momento. Lo más fácil es ir en el IC desde la Estación Central de Bruselas. Hay muchísimos trenes al día, con frecuencias de 15 minutos en muchas partes de cada jornada. Si te viene mejor otra estación de Bruselas, también es fácil llegar en este mismo tren desde la estación Brussel-Noord y la estación Brussel-Zuid.
También tienes la opción de comprar un billete de Flixbus para ir desde la Estación de Bruselas Norte hasta Lovaina por un precio mucho más económico, aunque es verdad que hay muchos días que solamente hay un trayecto al día. Sin embargo, si te viene bien esa hora, podrías venir por un precio muy bajo.
Por su parte, en coche llegarás en tan solo 30 minutos. Unos 30 km separan la capital belga de Lovaina, por lo que es un trayecto corto y muy fácil.
Desde Amberes
Otra de las opciones más comunes, es hacer una escapada a Lovaina desde Amberes. Desde aquí hay un poquito más de rato, pero es también un trayecto muy fácil y cómodo.
Lo más fácil es ir en tren. Simplemente tendrás que tomar el tren IC desde la Estación Central de Trenes de Amberes, y llegarás a Lovaina en menos de 1 hora.
La otra opción más factible es ir en coche. De esta manera, tendrás alrededor de 1 hora de camino entre las dos ciudades, siendo también una opción bastante cómoda y realista.
Desde Lieja
También es bastante común venir desde el este de Bélgica hasta Lovaina. Muchas personas vienen desde su visita a Lieja hasta Lovaina para conocerla.
Si miras el mapa, parece que está bastante alejada, pero como Bélgica es un país pequeño, en el tren IC solo se tarda en llegar unos 30 minutos. Tendrás que tomar el tren en la impresionante estación de Liege-Guilleminis, para en media hora plantarte en Leuven (Lovaina).
En coche, también es un trayecto bastante corto, de apenas 1 hora. Por lo tanto, si vienes desde Lieja, verás que en muy poco rato puedes esta en Lovaina, y que es totalmente factible hacer una escapada desde ahí.
Qué ver en Lovaina en 1 día: Los imprescindibles
Recomiendo comenzar vuestra visita a Lovaina en un día desde el mismo lugar, tanto si venís en coche como en tren, ya que la estación está en el este de la ciudad, y el mejor parking para dejar el coche está en la plaza de la Biblioteca de la Universidad. Dicho esto, lo mejor es empezar la ruta desde aquí y luego irnos hacia las afueras de la ciudad para disfrutar del pulmón verde de la ciudad al final del día.
Biblioteca de la Universidad de Lovaina
Además de ser el sitio perfecto para empezar, es uno de los sitios con más historia (mayormente trágica) de la ciudad. Fue destruida en las dos Guerras Mundiales, ya que en la primera fue quemada por los alemanes y en la segunda también sufrió bombardeos.
En su interior, contiene uno de los carrillones más grandes del mundo. También tiene, por supuesto, muchos libros en su interior, además de ser un edificio bastante bonito. Se ofrecen conciertos de carrillón algunas veces a la semana, por lo que, si tienes suerte, a lo mejor te encuentras con uno en tu visita.
También puedes subir a su torre por unos pocos euros (puedes combinarla con la entrada a la biblioteca). Desde aquí, tendrás las mejores vistas de Lovaina desde las alturas.
Por cierto, en la misma plaza de la biblioteca, hay un escarabajo gigante en lo alto de una columna. Es una imagen muy divertida que tiene este punto de la ciudad.
Iglesia de San Pedro
A menos de 10 minutos andando desde la biblioteca, nos encontramos con la Iglesia de San Pedro. Es muy famosa porque está inacabada, ya que cuando intentaron construir las torres altísimas que iban a hacer en un principio, no aguantaban el peso de semejante construcción y caían. Con lo cual, se decidió dejarla a medias por seguridad.
Por dentro es bastante bonita, y además alberga un tesoro. Aquí se encuentra la famosa pintura de La Última Cena de Bouts.
Ayuntamiento de Lovaina, lo imprescindible que ver en 1 día
A unos metros de la iglesia, te encontrarás de lleno con la plaza Grote Markt. Es el lugar más importante de Lovaina porque aquí se encuentra el espectacular Ayuntamiento de la ciudad.
Fue construido en el Siglo XV y no deja indiferente a nadie. Es una barbaridad, vas a flipar con el nivel de detalle que esconden sus paredes. Podrías estar horas mirándolo y seguirías descubriendo cosas nuevas. Tiene más de 200 estatuas en la fachada, que encajan perfectamente con la estética del edificio. Las estatuas representan distintos reyes y figuras de la iglesia.
Es uno de los ayuntamientos más bonitos y famosos del mundo. Si no están remodelando algo (muy habitual debido al nivel de detalles que tiene en todas sus partes que hay que cuidar), también puedes entrar al interior en un tour guiado.
Oude Markt, una de las plazas más bonitas
Si andas un par de minutos desde el Ayuntamiento, llegarás fácilmente hasta Oude Markt. Seguramente, te encontrarás algún escenario montado o un montón de sillas para tomar algo.
Es el alma de la fiesta de la ciudad. Aquí se realizan varios festivales, y cuando no los hay, es una plaza repleta de terrazas de bar para tomar algo (la Stella Artois local, por ejemplo).
Aunque la mayoría de gente va aquí a tomarse una cerveza, esta plaza rectangular también es espectacular. Tiene unos edificios muy bonitos que fueron reconstruidos después de las Guerras Mundiales, haciendo a esta plaza, un lugar perfecto para una fotografía de cuento.
Gran Beguinaje de Lovaina (Groot Begijnhof)
Después de visitar el Oude Markt, hay unos 15 minutos hasta el Gran Beguinaje de Lovaina. Este es el momento en el que nos alejamos del centro histórico para ir a visitar los dos lugares más diferentes de la ciudad.
Aparenta ser una ciudad dentro de la propia ciudad, ya que se respira un aire completamente distinto. Es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1998. Aquí vivían antiguamente las Beguinas, mujeres religiosas que no llegaban a ser monjas (se podían ir cuando quisieran).
En la actualidad, puedes observar sus preciosos edificios antiguos, mayormente hechos de ladrillo y piedra. También recorrerás sus calles empedradas y sus puentes. La verdad es que es un lugar imprescindible para ver en Lovaina si tienes un día para ver la ciudad.
Palacio de Arenberg
Este es el punto que más lejos está del centro de la ciudad, por lo que tendrás que calcular si tienes tiempo para visitarlo. Desde nuestro punto anterior, el Gran Beguinaje, hay unos 25 minutos andando. Eso sí, la mayoría del paseo es por el pulmón verde de Lovaina.
Hay un parque enorme en los alrededores del Palacio, por los que pasear es una pasada. Es como si te adentraras en un bosque para acabar llegando a uno de los edificios más visitados de Leuven (Lovaina).
Andando por los jardines y el parque, llegarás al Palacio de Arenberg, construido en el Siglo XVI (y reconstruido en el XIX), que actualmente forma parte de la Universidad de la ciudad. Hay visitas guiadas los fines de semana por unos 15€.
Eso sí, no te quedes únicamente mirando el Palacio, date una vuelta por todo el complejo, sobre el que destaca el molino de agua que hay muy cerquita del edificio. Es un entorno espectacular en el que merece la pena pasar unas horas.
Este es el lugar perfecto para terminar tu día en Lovaina. Como habrás podido ver, merece mucho la pena dedicar unas horas a visitar esta ciudad belga. A mí me pareció una visita imprescindible en mi viaje por Bélgica.
Si tienes más tiempo, también recomiendo visitar la Fábrica de la Cervecería Stella Artois, ya que es una experiencia diferente en la casa de una de las cervezas más conocidas del país.

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