Bristol es una ciudad del sur de Inglaterra, famosa por ser la capital del arte urbano y la ciudad de Banksy. Sus paseos junto al Río Avon (que desemboca en el Canal de Bristol) y su ambiente alternativo bien merecen una escapada para conocerla.
Un día es perfecto para recorrer sus imprescindibles, aunque es verdad que podrías hacerlo en dos días si quieres ir con más calma, porque aún hay cosas que ver. Además, es una ciudad que sorprende, porque de primeras cuando piensas en Bristol puede parecer algo gris, pero sus vistas con casas de colores junto al río y sus preciosos monumentos dicen lo contrario.
En esta guía he preparado una ruta optimizada de todo lo que ver en Bristol en 1 día, incluyendo algunos rincones secretos que descubrí durante mi visita a la ciudad que no suelen incluir otras páginas. Al final, también incluyo un mapa con todos los lugares imprescindibles para que te apuntes a dónde tienes que ir.
Cómo llegar a Bristol y punto de partida de la ruta
En tren: Se llega en menos de 15 minutos desde Bath y en hora y media desde Londres. Son unos trayectos muy cómodos y muy demandados, así que reserva con antelación tus billetes.
Desde el aeropuerto de Bristol: El autobús A1 Airport Flyer funciona genial, y te lleva desde el aeropuerto hasta la estación en media hora.
En coche: Si llegas conduciendo, lo mejor es dejar el vehículo en el parking de la propia estación y evitar conducir por el centro.
De esta forma, el punto de partida de la ruta se sitúa de cualquiera de las maneras en la Estación Temple Meads, un lugar perfecto para comenzar a conocer la ciudad.
Itinerario optimizado: Qué ver en Bristol en 1 día
Iglesia Santa María Redcliffe (St Mary Redcliffe)
Comenzando desde el punto de partida, Temple Meads, hay una caminata de 10 minutillos hasta la Iglesia de Santa María Redcliffe.
Es una de las iglesias más emblemáticas de Bristol, construida entre el Siglo XII y el XV. Tiene estilo gótico y destaca por su aguja de más de 80 metros de altura que se ve desde toda la ciudad.
Barco Thekla y vistas al Redcliffe Parade
Caminando 5 minutos y cruzando el agua por el puente, se encuentra uno de los lugares con mejores vistas de Bristol. Hay que situarse junto al Barco Thekla, antiguo carguero inglés que actualmente funciona como discoteca.
Desde aquí, verás las famosas vistas al Redcliffe Parade, que son diferentes casitas de colores en lo alto de la colina. También asoma aquí la aguja de la Iglesia de Santa María, una estampa espectacular.
Queen Square y King Street
Paseando un par de minutos hacia el norte desde el Thekla, está la Queen Square. Es una de las plazas georgianas más grandes de Europa, presidida en el centro por la estatua de Guillermo III a caballo y rodeada de árboles.
A pocos pasos, cruzando la plaza, se encuentra King Street, una de las calles con más encanto de Bristol. Es una zona muy chula para ver el ambiente y tomar algo (por supuesto esta calle saldrá luego en las recomendaciones de dónde tomar algo en Bristol más abajo).
Mercado de San Nicolás (St Nicholas Market)
En menos de 5 minutos a pie, te plantarás en el Mercado de San Nicolás, que lleva funcionando desde el Siglo XVIII de forma continua.
El complejo tiene tanto una parte que está cubierta dentro del edificio como otra que está fuera. Hay de todo, desde comida, ropa y artesanía hasta tiendas de libros y de música.
Casco antiguo medieval de Bristol, con varios rincones secretos
Al salir del Mercado, mucha gente recomienda en sus webs ir al Castle Park, pero la verdad es que a mí no me gustó mucho, por lo que no lo meto en la guía. De todas formas, lo dejo mencionado por si quisieras acercarte.
Muy cerca de aquí se encuentra el Leonard Ln, un callejón escondido que está pintado con muchos grafitis. Es un sitio un poco raro porque es bastante estrecho y aquí van a parar las puertas traseras de algunos bares y restaurantes, pero no deja de ser un sitio donde se expresa el arte urbano de Bristol.
Unos metros después de terminar la pequeña callejuela de Leonard Ln, hay otro de esos lugares escondidos que no son tan famosos en Bristol, el St John on the Wall.
Es una iglesia que estaba integrada en la muralla que rodeaba la ciudad. Lo más curioso es que se sitúa sobre un arco de entrada (St John’s Gate). Es un sitio súper chulo que te recomiendo que vayas a ver.
Para terminar este tramo del casco medieval, no puede faltar la famosa calle de los Christmas Steps. Solo hay que cruzar el arco anterior y un par de calles para llegar aquí, así que estarás en nada.
Probablemente sea una de las calles más fotogénicas de Bristol. Los escalones de hace cientos de años se mezclan con los comercios en esta calle empedrada con un encanto especial.
Well Hung Lover de Banksy
A una distancia de unos 500 metros desde el punto anterior, está el Well Hung Lover de Banksy. Es una de las obras más reconocidas del artista inglés, y una de sus primeras obras allá por 2006.
La obra representa una divertida escena de infidelidad, donde el marido mira por la ventana mientras el otro hombre se queda colgando de ella con la ropa en la mano.
Obviamente cada vez se va deteriorando un poquito más por el paso del tiempo, pero sigue siendo un imprescindible en una ruta por Bristol.
Ayuntamiento y Catedral de Bristol
Prácticamente pegado a la obra de Banksy, se encuentra el Ayuntamiento de Bristol. Sorprende bastante porque tiene una arquitectura curva con columnas enormes que se sitúan detrás del agua, y crean una estampa bastante bonita. Además, en el tejado podrás ver un par de unicornios dorados.
En la misma explanada, se asoma la Catedral de Bristol, uno de los imprescindibles que ver en la ciudad inglesa en un día. Sus dos torres principales son preciosas, pero me gustó también muchísimo la vista desde el lateral del edificio.
Fue fundada en el Siglo XII y merece muchísimo la pena entrar dentro para recorrerla sin prisa, sin perderte ningún rincón como el claustro. Como curiosidad, en realidad nació como abadía agustina antes de llegar a ser Catedral.
Cabot Tower
La Cabot Tower está en medio de una pequeña colina (que en realidad es un parque) y tiene una peculiaridad, desde aquí puedes ver una de las mejores vistas de Bristol desde las alturas. De normal, es posible subir sus estrechos escalones en forma de espiral para observar el paisaje desde la terraza de la torre.
Hay que andar unos 15 minutos desde la Catedral, pero tampoco es demasiado exigente. En cuanto al edificio, es muy reconocible porque es una torre de piedra roja de más de 30 metros, por lo que la verás antes de llegar.
Zona de la Universidad, el Ángel de Banksy y Victoria Rooms
Bajando ahora la mini colina del parque, llegarás a la zona universitaria, donde destaca el imponente Wills Memorial Building. Su preciosa torre de casi 70 metros de altura impresiona. Por dentro, intenta asomar la cabeza si te dejan para ver el pedazo de hall que tiene la universidad.
En el edificio de al lado, literalmente, se encuentra el Bristol Museum & Art Gallery, en el que puedes entrar gratis a ver el famoso Ángel de Banksy (Paint Pot Angel), que se encuentra nada más adentrarte en el museo en la entrada.
Por último, al final de la zona universitaria, hay otro lugar que no suele salir en los itinerarios convencionales de la ciudad, pero que a mí me encantó. Se trata de las Victoria Rooms, que llaman enseguida la atención por su preciosa fachada neoclásica con una fuente con sirenas brutal enfrente.
Puente Colgante de Clifton, el icono de Bristol
Este punto es el más alejado del centro de la ciudad, habiendo unos 30 minutos caminando (cuesta arriba) desde el anterior punto. Si no te apetece andar tanto, puedes ir en un autobús de línea y acercarte en la mitad de tiempo, ya que además se puede pagar con tarjeta de crédito cada viaje.
Eso sí, el mejor lugar para ver el Puente Colgante de Clifton, no es yendo a la ubicación exacta del mismo, sino subir a la colina que está al lado, en el Clifton Observatory.
Aquí también, si te sobra tiempo, puedes entrar a la Cueva del Gigante, que está justo debajo del observatorio, donde podrás comprar las entradas para bajar.
Spike Island y SS Great Britain
Bajando la colina Clifton, ahora sin alternativa real de transporte, hay que caminar una media hora (tranquilidad porque es cuesta abajo) para llegar hasta la Spike Island, uno de los lugares imprescindibles de Bristol.
Aquí se encuentra amarrado el SS Great Britain, una obra de la ingeniería naval del Siglo XIX. Fue uno de los transatlánticos más grandes del mundo para pasajeros de la época.
Se puede admirar desde el exterior a través de las vallas si no tienes tiempo o no quieres comprar las entradas para verlo por dentro.
A pocos pasos del barco, está otra famosísima obra de Banksy, The Girl with the Pierced Eardrum. Banksy aprovechó una caja metálica para colocarle en la oreja un efecto de un piercing a su pintura de una chica.
Para terminar esta intensa ruta de un día, recomiendo que os asoméis desde la Spike Island mirando al norte para ver desde la parada de Ferry Bristol Marina las casitas de colores al otro lado del río. Es una de las mejores estampas de Bristol, sin ninguna duda.
Dónde comer y tomar algo en Bristol
Para comer recomiendo ir a la hamburguesería más famosa de Bristol, el Three Brother Burgers. La verdad es que tanto las hamburguesas como los entrantes estaban brutales, a un precio muy decente para ser Inglaterra.
También tienen cerveza local de Bristol. En este caso yo me pedí una cerveza negra por probarla. Bastante buena la verdad.
Por supuesto, también recomiendo comer algo en el Mercado de San Nicolás, donde hay bastantes puestos de comida un poco más callejera y de muchas culturas diferentes.
Pero si hay algo que tiene Inglaterra, eso son buenos pubs. Tienes que tomar algo en la King Street, la calle más animada de la ciudad.
Especialmente, recomiendo entrar al pub The Old Duke, que tiene muy buen ambiente y decoración, además de tener conciertos en directo regularmente.
Justo enfrente, se encuentra uno de los edificios más míticos de Bristol, el pub The Llandoger Trow. La verdad es que por fuera es un edificio súper chulo y por dentro hay un ambientazo.
Mapa con todo lo que ver en Bristol en 1 día
Escapadas desde Bristol
Qué ver en Bath: Es la escapada estrella desde Bristol. A menos de 15 minutos en tren, es una de las ciudades más bonitas de Inglaterra, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y con un pasado romano brutal.
Qué ver en Cardiff: Cruzar la frontera y llegar a la capital de Gales es súper sencillo. Es un viaje cómodo de una horilla y es una ciudad que tiene muchísimo que ofrecer.
Qué ver en Salisbury: A poco más de una hora en tren, llegarás a una de las mejores escapadas del Reino Unido. La Catedral de Salisbury es una de las más impresionantes de Europa, y tiene la Carta Magna de 1215 mejor conservada del mundo. Además, desde aquí puedes visitar el Stonehenge cómodamente.
