Bath es, sin duda, una de las ciudades más bonitas de Inglaterra. Elegante, y con una historia que se remonta hasta la época romana, esta ciudad te transporta al pasado y hace parecer que estás caminando entre los restos de la gran ciudad que fue (y sigue siendo).
Tras esto, más tarde, se añadieron al patrimonio de la ciudad las fachadas georgianas que son un icono de Bath. Y te estarás preguntando que si hay todo esto que ver: ¿es posible ver Bath en 1 día? La respuesta corta es que sí, es perfectamente posible si te organizas bien.
En esta guía te propongo la ruta a pie perfecta para no perderte nada de lo que hay que ver en 1 día en Bath. Más abajo, te dejo también un mapa con todos los imprescindibles de la ciudad inglesa.
Cómo llegar a Bath y por dónde empezar la ruta
La forma más rápida de venir es en tren, llegando directamente a la estación central de Bath Spa. Es por eso que la ruta empieza desde aquí, ya que la mayoría de gente comienza a explorar la ciudad desde este mismo punto.
De todas formas, los puntos de interés de la ciudad están bastante compactos, por lo que puedes hacer la ruta al revés si tienes el hotel más cerca del Royal Crescent, por ejemplo.
Cómo llegar desde Bristol: Se tarda apenas 15 minutos en tren en recorrer el trayecto que separa ambas ciudades, una gozada.
Cómo llegar desde Londres: Aproximadamente, se tarda una hora y media, por lo que es una escapada de un día bastante cómoda.
Qué ver en Bath en 1 día: Ruta a pie
Iglesia St John the Evangelist
Pocos metros después de salir de la estación de tren, empezarás a ver la Iglesia de St John the Evangelist. Este es un punto que se suele saltar la gente, pero al pillar prácticamente de paso en el camino hacia el centro, yo recomiendo pararse a visitarla.
Fue construida en el Siglo XIX y destaca por su aguja de más de 60 metros de altura. Si la encuentras abierta, se puede entrar gratis.
Parade Gardens
En un par de minutos, caminando hacia el norte, se llega fácilmente a los Parade Gardens. Desde aquí, se pueden observar tanto la Abadía de Bath como el Pulteney Bridge, además de ser un parque bastante cuidado en el que es agradable pasear.
En temporada alta puede que cobren una pequeña tasa por entrar, aunque si vas en temporada baja seguramente sea gratis.
Pulteney Bridge
Unos pocos pasos más arriba, se encuentran las mejores vistas gratis (desde la Grand Parade) del Pulteney Bridge. Es uno de los monumentos imprescindibles que ver en Bath, y la verdad es que es súper bonito.
Es una joya arquitectónica del Siglo XVIII, de estilo neoclásico y construido con piedra local de Bath en la época georgiana. Lo más curioso del puente es que es uno de los pocos en el mundo que tienen tiendas y cafeterías.
Guildhall Market
Prácticamente al lado del puente, te toparás con la entrada del Guildhall Market, el famoso mercado cubierto de Bath con cientos de años de historia.
En este pequeño espacio se encuentran cafeterías, tiendas gastronómicas, floristerías y en general, pequeños negocios, que hacen que dar una vuelta por aquí valga la pena.
Eso sí, los domingos suele estar cerrado, por lo que es muy importante comprobar antes de venir el horario del mercado.
Abadía de Bath (Bath Abbey)
Al salir del mercado, se sitúa uno de los imprescindibles de la ciudad, la Abadía de Bath. Originaria del Siglo VII, ha sido reformada en numerosas ocasiones hasta que en el Siglo XVI adoptó la forma que podemos ver hoy en día.
El interior es de estilo gótico y victoriano. Hay que pagar por entrar a verla, además de abonar un extra si quieres subir hasta lo alto de la torre para ver las vistas de Bath.
Termas Romanas de Bath
Ubicadas junto a la Abadía, las Termas de Bath son la joya de la corona del viaje. Este lugar hace recordar el pasado romano de la ciudad, y es uno de los conjuntos arqueológicos de baño de la época mejor conservados del mundo.
Por fuera, se puede observar una mezcla de estilo victoriano y neoclásico, pero en el interior se conserva el yacimiento romano original, que es una pasada. Reserva con antelación porque las franjas horarias se agotan pronto.
Nada más entrar, podrás tomar la foto más típica de Bath, con la piscina de agua verdosa (The Great Bath) rodeada de estatuas romanas de emperadores que están en la terraza superior (se añadieron en época victoriana).
La entrada incluye una extensa visita a todas las instalaciones y al museo arqueológico, y te enseña también el entramado de aguas subterráneas y galerías de vapor. También puedes probar un sorbo del agua termal filtrada en una fuente.
Sally Lunn
Dos minutos después de salir de la visita a las Termas Romanas, se llega a uno de los sitios más míticos de Bath, la antigua casa de té Sally Lunn.
Este es el lugar en donde se hace el famoso Sally Lunn Bun, que tiene muchos sabores distintos y están deliciosos. Por supuesto, tienes que pedir el té tradicional para acompañarlos.
Por si fuera poco, el local se ubica en la casa más antigua de Bath. Además, hay un pequeño museo en la planta del sótano en el que se conserva la cocina medieval original.
Si quieres probar el famoso Bun, pero te encuentras mucha cola al entrar, puedes saltártela si pides para llevar y comértelo en otro sitio, aunque recomiendo la experiencia en el local.
Bath Street y la zona termal
A escasos metros del Sally Lunn y las Termas Romanas, se encuentra la bonita calle Bath Street y la zona termal.
En la propia calle, se encuentra el Cross Bath, un histórico manantial donde el agua sale a la superficie a través de una fuente.
También se encuentra aquí la experiencia termal más famosa de Bath, el Thermae Bath Spa, el lugar en el que sí que te puedes bañar y disfrutar de las aguas termales naturales de la ciudad (no como en las Termas Romanas, en las que solo puedes mirar).
Theatre Royal e Iglesia St Michael
Dejando atrás la elegante Bath Street, en apenas 3 minutos llegarás caminando por el centro hasta el Theatre Royal. Es uno de los teatros georgianos mejor conservados de toda Inglaterra, siendo construido en 1805.
Pasando por las calles y plazas animadas del casco urbano, que están repletas de terrazas de bares y cafeterías, llegarás a la Iglesia de St Michael, de la que destaca su aguja gótica.
The Circus
Andando 10 minutos tras la visita a la iglesia, se llega a una de las dos obras maestras del diseño arquitectónico georgiano.
La rotonda The Circus impresiona más de lo que se puede apreciar en las fotos, ya que es una plaza circular de 360 grados que tiene tallados en piedra decenas de emblemas en los propios edificios.
Royal Crescent
Cruzando la Brock Street, se encuentra otro de los grandes iconos monumentales de Bath, el Royal Crescent. Su fachada tiene 114 columnas jónicas construidas en el Siglo XVIII.
Se puede entrar al museo No.1 Royal Crescent, que está decorado como las casas de la época georgiana y se puede ver cómo vivía la clase alta de entonces.
Aquí al lado también está el Royal Victoria Park, un gran parque victoriano con muchos espacios para pasear y relajarte, famoso entre los locales.
Dónde comer y tomar algo en Bath
En el apartado de comida, recomiendo encarecidamente ir al restaurante/pub The Marlborough Tavern Bath que está ubicado junto al Royal Crescent.
La comida está bastante mejor que la de un pub cualquiera de la ciudad y tienen productos locales buenísimos. Eso sí, reserva con bastante antelación porque se suele llenar los findes.
En cuanto a la parte de dónde tomar algo, el pub The Raven es para mí el mejor que hay en Bath. Está en pleno centro y tienen una amplia selección de cervezas locales e internacionales. Incluso tienen sidras de barril.
Y, aunque ha tenido mención aparte antes, no puedes irte sin probar el famoso Sally Lunn Bun en el Sally Lunn. Este lugar es más para almorzar o merendar a media tarde, pero bien merece una visita.
Otros lugares que ver en Bath si tienes más tiempo
Mary Shelley's House of Frankenstein
Una de las escritoras más famosas de todos los tiempos, Mary Shelley, vivió en Bath un tiempo. Aquí escribió una parte de su famosa obra Frankenstein.
Este museo te explica la vida de la autora y cómo creó a uno de los monstruos más famosos de todos los tiempos. Además, tiene hasta un escape room.
The Jane Austen Centre
Bath también fue la ciudad en donde vivió la novelista Jane Austen durante unos pocos años en el Siglo XIX. Cerca de la rotonda The Circus, se encuentra este pequeño museo dedicado a la vida de la escritora.
The Holburne Museum
El edificio que alberga este museo es famoso por salir en la serie Bridgerton. Por dentro, hay diferentes pinturas y obras de arte que suelen ir rotando en forma de exposiciones temporales. En este museo en concreto, creo que casi merece más la pena verlo solamente por fuera, a no ser que seas muy fan de la exposición que haya en ese momento.
Prior Park
Situado en una colina al sur de Bath, este parque de pago es enorme y tiene unos paisajes brutales. Dentro del parque, destaca el Palladian Bridge.
Mapa de todo lo que ver en Bath
Escapadas desde Bath
Qué ver en Bristol: Es la opción más obvia para combinar con Bath. Está a menos de 15 minutos en tren y es famosa por ser la cuna de Banksy y del arte callejero. Ambas ciudades se pueden recorrer en un fin de semana, por lo que es una decisión muy acertada visitarlas en conjunto.
Qué ver en Salisbury y Stonehenge: En una hora llegas desde Bath en tren. Puedes visitar la Catedral de Salisbury, una de las más bonitas de Europa. Además, tiene la Carta Magna de 1215 mejor conservada de las originales. Por supuesto, si vienes hasta aquí no puedes irte sin ver el Stonehenge, el monumento megalítico más famoso del mundo.

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