Qué ver en Luxemburgo en dos días

Casco antiguo de Luxemburgo
Vistas del casco viejo de la ciudad desde Le Chemin de la Corniche

Mucha gente piensa que Luxemburgo, al ser uno de los países más pequeños de Europa, no tiene nada que ofrecer y que no merece la pena pasarse por allí para pasar unos días, pero nada más lejos de la realidad, nos puede dar mucho en poco tiempo. Fui en un viaje de fin de semana sin demasiadas expectativas, pero me acabó encantando, desde la facilidad para moverse de un sitio a otro, puesto que su transporte público es gratuito y bastante extenso, hasta sus preciosas vistas desde la multitud de miradores que tiene dentro de sus fronteras. Aquí os voy a contar qué hacer en Luxemburgo en dos días y cómo exprimir al máximo esta escapada.

Pero antes de ponernos en materia, supongo que os estaréis preguntando cómo llegar del Aeropuerto de Luxemburgo hasta el centro de la ciudad. Fácil y sencillo, en la misma puerta del aeropuerto, acaban de inaugurar la última parada de la línea de tranvía que te lleva hasta el centro. Tiene muchas paradas por toda la ciudad, pero en unos minutos te lleva hasta el mismo centro, a tu hotel, o a echarte una cerveza si te has cansado de las horas de vuelo.

También es un país con una exquisita gastronomía, si quieres ver recomendaciones de sitios específicos en los que comer, aquí tienes otro post en el que te digo los mejores restaurantes donde comí en Luxemburgo.

Con esta puntualización hecha, vamos a entrar de lleno en qué ver en Luxemburgo en dos días.

Día 1 en Luxemburgo. Luxemburgo Ciudad.

  • Puente de Adolfo
  • Catedral de Notre Dame
  • Palacio Ducal de Luxemburgo
  • Chemin de la Corniche y Paseo del Wenzel
  • Casamatas del Bock
  • Barrio de Grund
  • Porte de Trois Tours
  • Gran rue
  • Filarmónica de Luxemburgo
  • Plazas de la ciudad y mercadillos navideños

Puente de Adolfo

Para mí, este puente es el mejor punto para empezar vuestra ruta por Luxemburgo Ciudad, puesto que se puede observar una primera vista panorámica espectacular de la misma, algo que te va a empezar a hacer ver el porqué de que le llamen el Balcón de Europa

Es uno de los símbolos de la ciudad porque cruza el valle de la Pétrusse y es una obra muy adelantada a su tiempo, ya que empezó a construirse en el año 1900, con piedra como material principal.

Vistas panorámicas desde el Puente de Adolfo en Luxemburgo

Catedral de Notre Dame

La única catedral de Luxemburgo construida entre 1613 y 1621, se encuentra a poco más de 5 minutos andando desde el puente de Adolfo, nada más pasar la Plaza de la Constitución. La entrada es gratis y abre sobre las 8 de la mañana, por lo que es un lugar idóneo para que sea una de las primeras paradas que hagas mientras visitas la ciudad en la jornada matutina.

Catedral de Notre Dame

Palacio Ducal de Luxemburgo

Desde 1890, este palacio ha sido la residencia oficial del Duque de Luxembugo, y, estando en el centro de la ciudad, es una visita obligada aunque sea por fuera. Digo esto porque solo se puede visitar por dentro en verano, así que, si como yo vas en otro periodo distinto, te tocará verlo desde la calle, aunque también está bastante chulo sin llegar a entrar.

Palacio Ducal de Luxemburgo

Chemin de la Corniche y Paseo del Wenzel, lo mejor que hacer en Luxemburgo Ciudad

Hemos llegado a lo que, a mi punto de ver, es lo mejor que se puede hacer en 2 días en Luxemburgo, pasear por sus miradores que te dejarán con la boca abierta. 

Os recomiendo ir desde el Palacio Ducal hasta la Cité judiciaire, desde la cual se observan también las primeras vistas espectaculares desde la colina hacia abajo, para ir bajando por el Chemin de la Corniche mientras contemplas las panorámicas en las que seguro que te pararás a hacer unas cuantas fotos y a relajarte un rato apoyado en el murete. Desde este camino está hecha la fotografía de la portada de esta entrada.

Desde aquí lo mejor es ir hasta las Casamatas del Bock a la hora que hayáis reservado, y, al salir, adentrarse en el Paseo del Wenzel, el cual va bajando hasta pasar a pie del río, para ver esta vez las vistas desde abajo. Después de bajar, el camino te lleva a subir otra vez desde el otro lado del Río Alzette. Dentro de este paseo recorrerás el Puente del Castillo, la Torre de Jacobo, el Rham Plateau y el Puente Defensivo Maierchen.

Vistas desde abajo del Wenzel

Casamatas del Bock

Sin lugar a dudas uno de los imprescindibles de la ciudad. Recomiendo encarecidamente reservar desde su web en internet ya que se llena de gente, y hay en momentos concurridos como verano en los que se pueden llegar a agotar las entradas anticipadas.

Las casamatas son una red de túneles subterráneos que se usaban para defensa de la ciudad. Son Patrimonio de la UNESCO y la verdad es que es una pasada caminar por ahí abajo. Además, hay también buenas vistas de la ciudad cuando te asomas a alguno de los balcones dentro de los túneles.

La mayoría de km de túneles fueron destruidos, pero por suerte han sobrevivido 16km de los que se puede visitar las zonas más accesibles.

Casamatas del Bock, imprescindible que hacer en Luxemburgo en dos días

Barrio de Grund

Si terminas el paseo completo del Wenzel, te pillará nada más terminar este pintoresco y antiguo barrio de la ciudad, que merece unos minutos para recorrerlo a pie.

Su arteria principal es la Calle Münster y también está en la parte baja de la ciudad. Cuando estás allí aparenta ser un pequeño pueblecito dentro de lo que es la ciudad. Hay bastantes restaurantes y bares en la zona así que te puedes parar a tomar algo, descansar y disfrutar del barrio.

Porte de Trois Tours

Esta puerta se considera uno de los elementos más antiguos del sistema de defensa de la ciudad, además de estar bastante bien conservado. 

La torre del medio se empezó a construir en el Siglo XII mientras que las de los laterales se construyeron un par de siglos más tarde. Esto quiere decir que la torre central tiene casi 1.000 años de antigüedad, una auténtica pasada, especialmente viendo el estado en el que se encuentra.

Porte de trois tours

Gran rue

Llegamos a una de las calles más importantes y concurridas de Luxemburgo, sino la que más. Es una vía peatonal y comercial en la que se respira mucha vidilla. La mayoría de restaurantes y de tiendas están o en esta misma calle o en el entorno, así como los mercadillos navideños, aunque obviamente solo estarán si viajas desde finales de noviembre hasta que se terminan las fiestas.

Gran rue

Filarmónica de Luxemburgo

Si os sobra tiempo, me pasaría por el exterior de la Filarmónica, ya que es un edificio bastante curioso y además tiene el famoso letrero de Luxemburgo.

Es verdad que está un poco alejado del resto de atracciones turísticas, pero como el tranvía es completamente gratis y hay una parada en la misma puerta del edificio, puede ser interesante acercarse hasta aquí como hice yo.

Filarmónica de Luxemburgo

Plazas de la ciudad y mercadillos navideños

Glühwein en un mercadillo navideño

En este último punto os voy a dejar una recomendación. Venid a finales de noviembre o en diciembre a ver los mercadillos. De verdad, os van a sorprender. Hay muchísimos, casi uno en cada plaza y en cada parque, aprovechan el mínimo espacio para meterte uno, y la verdad es que está súper bien ir recorriendo el centro de la ciudad de mercadillo en mercadillo.

Aquí es donde se puede probar una de mis perdiciones en estas fechas navideñas en el centro de Europa: el vino caliente (Glühwein). Es sin duda alguna el mayor protagonista de estos mercadillos, junto con comida tradicional como salchichas y sopas, además de todo tipo de artículos navideños.

También hay muchas atracciones como norias y carruseles, y, por supuesto, mucha iluminación cuando llega la noche (y un frío de época). Merece totalmente la pena venir a visitar un finde estos mercadillos.

Los principales mercadillos están en la Plaza de Armas, Plaza de París, Plaza de la Constitución y Wanterpark.

Si no vinieses en estas fechas, las plazas son de obligada visita también, además de que seguro pasas por ellas varias veces mientras conoces la ciudad.

Día 2 en Luxemburgo. Echternach y Vianden.

El segundo día nos despertamos para salir de la ciudad. Como he dicho antes, el transporte público es gratis en todo el país así que será muy económico llegar a estos pueblos, aunque hay que hacer algún que otro transbordo para llegar a los mismos.

Suele haber bastantes obras por las carreteras, de ahí que siempre estén bien conservadas porque están en renovación constante. A lo que quiero llegar, es que para ir a estos sitios vais a necesitar varios buses, y como hay alteraciones de las líneas por las obras, lo que os diga Google Maps puede estar desactualizado. A mí me pasó, y entré a la estación central de Luxemburgo y no existía el tren que me llevaba al primer transbordo de Vianden.

Sin embargo, gracias a esto descubrí la página de Mobiliteit, que si actualizaba todo en tiempo real y que también es muy intuitiva, por lo que os recomiendo totalmente usar esta página para mirar los trenes o buses que tenéis que coger ese día planeado.

Echternach

Es la ciudad más antigua del país, y está situado literalmente en la frontera con Alemania.

Tanto es así que se ven las casas alemanas a muy pocos metros al otro lado del río. Adjunto foto aquí para que podáis ver lo cerca que se está de Alemania, pudiendo cruzar de un país a otro sin ningún problema por el puente.

Alemania vista desde Echternach

Lo primero que hay que ver en Echternach es la Plaza del Mercado.

Es una plaza bastante bonita, con suelo de piedras y con casas de colores, en la que se puede ver a lo lejos la abadía. Es bastante fotogénica y la primera toma de contacto con esta pequeña ciudad fronteriza.

Plaza del mercado de Echternach
Abadía de Echternach

Aunque fue destruida en la Segunda Guerra Mundial, fue reconstruida a semejanza de la original del Siglo XI. Es la construcción más reconocible de la ciudad y en teoría hay que pagar por entrar. Digo en teoría porque era lo que ponía en los sitios en los que me informé pero a mí nadie me pidió ningún dinero a la entrada, así que la pude ver por dentro.

Abadía de Echternach
Iglesia de San Pedro y San Pablo

Es una iglesia construida sobre una antigua construcción romana en el centro de la ciudad. Todo el casco a pie está muy cerquita porque está bastante comprimido, por lo que en unos minutos puedes ver toda esta zona.

Orangerie

Desde aquí es el sitio que os comentaba antes que se ve Alemania al otro lado.

Es un jardín bastante amplio que parece una especie de parque muy tranquilo, por el que pasear si hace buen día es una idea maravillosa

El lago de Echternach

Aunque está bastante alejado de la ciudad, puesto que hay que andar al menos 20 minutos para llegar hasta el lago, es un bonito sitio para pasear o hacer un picnic.

Vianden

Vianden es un pequeño pueblo medieval que también está bastante cerca de la frontera con Alemania.

Para mí, su castillo, es la joya de la corona de Luxemburgo. Se puede observar por los alrededores, desde una infinidad de miradores, incluso desde abajo en el río, y, desde todas las perspectivas, impresiona.

Mirador Vianden - Route de Diekirch

Antes de llegar a la principal parada de bus del pueblo, cuando aún no se ha llegado a bajar del todo la colina, hay una parada al lado de este mirador que es muy top. Yo creo que es el mejor mirador que hay, y que poca gente conoce.

Como veréis en la siguiente foto, la panorámica desde aquí es una locura, como sacada de un cuento.

Vista Castillo Vianden
Grand rue

Desde el mirador bajamos toda la carretera hasta el pueblo, siempre teniendo el castillo a la vista.

Aquí llegaremos al casco, el cual también es bastante bonito y merece la pena dar una vuelta por sus empinadas calles. De estas calles, la principal es la Grand rue donde prácticamente está toda la vida del pueblo hasta llegar al río.

Grand rue Vianden
Vistas desde el río

Bajando la calle principal, os encontraréis de lleno el río. Desde aquí también hay unas vistas muy guays al castillo (como prácticamente desde cualquier sitio).

Vistas del Castillo desde el río
Castillo de Vianden

El protagonista principal, sin más. Merece una visita al 100%.

Fue desmontado piedra a piedra a principios del siglo XIX y el gobierno nacionalizó el castillo en el año 1977 para comenzar su reconstrucción total.

Se puede entrar comprando un ticket en la misma puerta del castillo, y la visita dura entre una hora y hora y media. Está muy bien por dentro y hay bastantes explicaciones y objetos que merecen la pena ser vistos.

Castillo de Vianden

Después de ver Vianden, habría que volver a la Ciudad de Luxemburgo, como bien os he indicado antes, con la app o web de Mobiliteit, para evitar imprevistos.

Son dos días intensos, pero sin duda dan de sí para poder conocer un poco mejor este país tan pequeño del centro de Europa, en el que, sin duda, merece la pena adentrarse en sus fronteras y poder disfrutar de él. 

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  • Última modificación de la entrada:31 de enero de 2026
  • Categoría de la entrada:Luxemburgo

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