Liubliana es, probablemente, una de las capitales que más me han gustado de Europa. No es una de estas ciudades que abrumen con millones de cosas que ver, es más bien un sitio para pasear y disfrutar tranquilamente por sus calles, junto al río o para tomarte algo en alguno de sus bares con vistas a toda la ciudad. Es una ciudad bastante bohemia y hay edificios preciosos a los que siempre preside su castillo, que se ve desde toda la ciudad, ya que está en lo alto de la colina.
Desde mi experiencia, 2 días son los perfectos para poder conocer todos los rincones de la ciudad antes de empezar una ruta por Eslovenia, si tienes más días de vacaciones claro. Desde aquí también hay muy buena conexión en FlixBus hacia otras ciudades europeas. Yo decidí irme un día a explorar Zagreb, Croacia, después de mi ruta por Eslovenia. Te dejo por aquí el enlace a mi post sobre Zagreb por si también quisieras hacerte una escapada de un día como hice yo.
En esta guía te he preparado un itinerario detallado paso a paso para que no te dejes nada en el tintero. Desde sus famosos puentes que cruzan el río Ljubljanica hasta los rincones de arte callejero de Metelkova, pasando por algún monumento que la gente suele pasar por alto como la curiosa fuente de las caras, que como veremos más adelante está un poco escondida.
A continuación, verás cómo organizar tu ruta día a día, con esos pequeños detalles que hacen que te enamores de la capital eslovena tanto como lo hice yo.
Día 1: Centro histórico de Liubliana y la magia del río
Plaza Prešeren e Iglesia Franciscana de la Anunciación
La plaza Prešeren es el sitio perfecto para empezar tu visita a Liubliana. Es el corazón de la zona peatonal de la ciudad, y conecta con el famoso puente triple. Prešeren es considerado como uno de los poetas más importantes de la historia de Eslovenia, de ahí que esta plaza lleve su nombre y que haya una estatua dedicada a él en el lugar.
En la misma plaza, se encuentra la Iglesia Franciscana de la Anunciación, la cual tiene la fachada de un color rosa muy llamativo. Por cierto, la entrada es gratuita, así que merece la pena asomar la cabeza aunque sea un momento para ver los frescos que hay en el interior.
También aquí se encuentra la Farmacia Central de Liubliana que se asienta sobre un edificio bastante bonito.
El Triple Puente (Tromostovje)
Es un puente único en el mundo, porque básicamente son tres puentes en uno construidos en el Siglo XIX. Hay uno que es recto y luego a los lados hay dos adyacentes. Estos 3 pasajes conectan la plaza Prešeren con el casco histórico de Liubliana.
La verdad es que es uno de los puentes más chulos que he visto en mi vida. Además, mientras lo cruzas, se puede ver el castillo presidiendo el paisaje desde muy cerca. Es una postal impresionante, aunque no tengo una foto demasiado buena porque en ese momento se puso a diluviar (aunque solo fueron 10 minutos fue una tormenta de verano intensa), así que os pongo la única foto que pude sacar.
Mestni Trg y la Fuente de Robba de Liubliana
A pocos pasos del puente, te encontrarás la Mestni Trg, la plaza más bonita del casco de Liubliana. Es una plaza con una forma bastante alargada, y es el lugar en donde se encuentra el ayuntamiento de la capital de Eslovenia.
Es un sitio con mucho encanto que te dará ganas de pasear por la ciudad. En la misma plaza, también está la Fuente de Robba, el monumento barroco más famoso de Eslovenia. Dicen que está inspirada en la Fuente de los Cuatro Ríos de Roma, y la verdad es que tienen mucho parecido.
Te recomiendo darte una vuelta por esta zona y ver también estas otras dos plazas con encanto: Gornij trg y Stari trg.
La Fuente de las Caras, el monumento escondido de la capital
En un callejón escondido dentro del centro, pasando el ayuntamiento desde la Fuente de Robba, se encuentra la Fuente de las Caras. Son 700 pequeñas esculturas de bronce, de las cuales muchas tienen diferentes expresiones en sus caras, desde dolor, hasta miedo y sorpresa.
Impacta bastante porque puedes pasar por encima y están a lo largo de todo el callejón, además de que el agua va fluyendo por ellas y parece que se vayan a perder al final de la calle. Por cierto, en Maps es un poco difícil de buscar por este nombre, yo la encontré por el nombre de «Sculpture des visage» en francés, por si os sirve de ayuda.
Catedral de San Nicolás
A escasos 5 minutos andando desde la fuente, se encuentra el edificio religioso más importante de Liubliana.
Por fuera aparenta ser una iglesia más, aunque lo más espectacular se encuentra en sus puertas y en su interior. De la puerta principal impresionan las figuras que salen del metal, mientras que en la puerta lateral aparecen las cabezas de los obispos del Siglo XX esculpidas mirando hacia abajo. Un poco inquietante pero gracioso.
Para entrar tienes que pagar un precio simbólico de unos 3-4 euros, mereciendo la pena entrar y observar sus frescos y el mármol que hay entre sus paredes.
Mercado Central de Liubliana
Junto a la Catedral, vamos ahora a visitar el Mercado Central de la ciudad. Lo más bonito es el edificio de piedra que está al lado el río. Recomiendo hacer la foto desde el otro lado del río porque queda brutal.
En el mercado se distinguen dos zonas: la cubierta y la del aire libre. En el aire libre se encuentran los foodtrucks (donde recomiendo comer alguno de los días que estés), las frutas y verduras y las flores. En el interior, que se encuentra bajo el edificio de piedra que he comentado, es donde se venden los productos frescos como carnes y quesos eslovenos.
Por cierto, una curiosidad de este lugar es que hay unas máquinas expendedoras de leche fresca traída directamente de las granjas a primera hora de la mañana del mismo día. Puedes rellenar tu botella con esa leche o comprar una en la misma máquina. Su precio va variando dependiendo del día pero es súper barato.
Puente de los Dragones
Desde el Mercado, nos dirigimos hacia el puente más conocido de Liubliana. Es el símbolo de la ciudad, y tiene cuatro estatuas de dragones de bronce bastante guays.
Es de un estilo Art Nouveau y fue inaugurado en 1901. Es también conocido por ser uno de los primeros puentes en Europa hechos de hormigón armado.
Plaza del Congreso
Cruzando el Puente de los Dragones hacia el otro lado del río, volvemos caminando hasta la Plaza en la que hemos empezado el día. Por aquí también podremos ver el Puente de los Carniceros, otro puente con vistas bonitas de la ciudad en la que muchas parejas dejan sus candados.
Pasando la plaza, seguimos unos pocos minutos hasta la Plaza del Congreso. Es un sitio clave para tu ruta de 2 días por Liubliana porque alberga varios de los edificios más importantes del país.
El parque Zvezda ocupa el centro de la plaza, mientras que también se encuentran aquí la Universidad de Liubliana, con una fachada señorial, la Filarmónica de Eslovenia, un edificio precioso en el que el castillo se puede observar justo encima (es una de las mejores fotos que sacar en Liubliana), y la Iglesia Ursulina de la Santa Trinidad, que es súper bonita por fuera.
Plaza de la República y Biblioteca Nacional
En los alrededores de la Plaza del Congreso, nos encontraremos tanto con la Plaza de la República como con la Biblioteca Nacional.
La Plaza de la República es la plaza más grande de la ciudad, y el sitio en el que se proclamó la independencia de Eslovenia de la antigua Yugoslavia en 1991, por lo que tiene mucha historia, aunque la plaza en sí es bastante monumental y de arquitectura de estilo soviético.
Por su lado, la Biblioteca Nacional tiene una fachada muy llamativa, puesto que mezcla ladrillo rojo con trozos de piedra gris sobresalientes del edificio. Las ventanas son asimétricas y los picaportes de las puertas tienen cabezas de caballo. Merece la pena ir a echarle un vistazo por lo raro que es.
Calle Križevniška, una de las fotos más bonitas en Liubliana
En esta calle escondida en Liubliana, a menos de dos minutos andando desde la Biblioteca, se encuentra esta calle en la que puedes tomar una foto espectacular.
Al fondo se puede ver la Iglesia Parroquial de Santiago. Este es el punto en el que yo vería el atardecer junto con un paseo por la orilla del río para terminar el día antes de la cena.
Día 2: Del Castillo de Liubliana al arte callejero
Desayunar en el Rascacielos Nebotičnik
Para empezar con fuerzas el segundo día, lo mejor que se puede hacer es subir hasta la azotea de este rascacielos y tomarte un café y un trozo de tarta de las que tienen en la barra. Hay unas vistas espectaculares de toda la ciudad. Eso sí, tened en cuenta que los domingos abre un poco más tarde que el resto de días. Aunque estuve en más bares de este estilo, estas son las vistas que más me gustaron.
También un dato que hay que saber es que obviamente no es nada barato, por eso lo he puesto como opción de desayuno porque con un café no te vas a arruinar. Sin embargo, merece la pena pagar el precio del café para estar un ratito en lo alto del edificio viendo las vistas de 360 grados alrededor de su terraza.
De hecho, me gustaron tanto las vistas que he puesto de foto de portada de este post una instantánea hecha desde aquí.
Castillo de Liubliana, lo más importante que ver
El Castillo de Liubliana es el imprescindible por excelencia de la capital eslovena. Domina la ciudad desde lo alto, y se puede ver prácticamente desde todos los sitios.
Recomiendo subir en funicular, puesto que hay camino para andar pero es muy empinado. Si queréis comprar tickets (que supongo que sí, porque es lo más importante que ver en la ciudad), tenéis que hacerlo online para ahorraros un 10% del precio y no hacer colas, os dejo aquí el enlace de la página del castillo con todos los tipos de billetes tanto del castillo, como del funicular, como de ambos con precios actualizados al día en que lo estéis mirando.
Una vez llegas arriba, se puede ver sin pagar el patio principal y alguna zona más, aunque donde sí te piden el ticket es en la Torre del Reloj, donde hay unas vistas impresionantes de la ciudad.
Metelkova Mesto, el barrio alternativo de arte callejero
Este pequeño barrio alternativo, era un antiguo cuartel militar yugoslavo que iba a ser demolido, pero en los años 90 se produjo una especie de okupación para que no se tirara abajo.
Se encuentra a unos 20 minutillos andando desde el funicular del castillo, y bien merece una visita el segunda día de tu ruta por Liubliana.
En sus calles encontrarás graffitis de todo tipo, esculturas (algunas hechas con chatarra), mosaicos y pinturas en las paredes, y algunos bares. Es uno de los sitios más fotografiados de Eslovenia por su estética underground.
Parque Tivoli, en busca de la tranquilidad
Como te habrás dado cuenta, en el primer día vimos la parte central de la ciudad con todo lo imprescindible del centro histórico, y el segundo día vamos rodeando un poco la ciudad por las cosas que hay que ver un poco más alejadas, de ahí que las distancias sean un poquito más largas de caminar este día.
A unos 25 minutos andando desde el Barrio Alternativo, está el Parque Tivoli, el pulmón verde de la ciudad. Es un parque enorme y con espacios muy bonitos para pasear y estar un rato respirando tranquilidad. Verás a mucha gente local corriendo o de picnic, dando una vuelta con los niños o montando en bici por sus caminos. Es un lugar necesario para escapar del ruido del día a día.
En su interior hay muchos paseos y lagunas, aunque destaca el Castillo de Tivoli de estilo neoclásico que ahora es el Centro de Artes Gráficas.
Iglesia de los Santos Cirilio y Metodio
Es la única iglesia ortodoxa de la ciudad y se encuentra en la entrada del Parque Tivoli. Rompe bastante con el resto de edificios de la ciudad.
Si te la encuentras abierta, entra. Merece la pena. Por fuera, tiene varias cúpulas verdes que te pueden llegar a recordar a iglesias de los Balcanes o Rusia por su parecido.
Tomar algo en la Calle Cankarjevo Nabrežje
Uno de los sitios que me parecieron más especiales, fue esta calle junto al río en la que había muchísimas terrazas con vistas al propio río y sus barcos, ideal para relajarte un rato.
Hay un montón de sitios para tomarte algo y comer, y, aunque sí que vale un poco más que en otros sitios de la ciudad, tampoco me pareció que nada tuviera un precio desorbitado.
Paseo en barco por el Río Ljubljanica
Si quieres terminar bien tus días en Liubliana, date un paseo en barco por el río. Los paseos duran entre 45 minutos y 1 hora con un precio medio de 14-15€ por persona.
Muchos de los tours salen desde la calle que te he indicado anteriormente para tomar algo o desde sus alrededores, y se ve fácil desde dónde porque hay carteles de los precios y unas escaleras que bajan hacia el barco.
En este rato pasarás por debajo de todos los puentes (por los cuales ya habrás pasado anteriormente por encima), y verás desde abajo toda la ciudad. Es un paseo muy bonito de hacer, y la actividad perfecta para cerrar tu itinerario de 2 días por Liubliana, 100% recomendado.



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